El espionaje informático y nosotros

He tratado de explicar a unos cuantos la importancia de proteger las comunicaciones y tomar conciencia de que estamos siendo espiados pero generalmente encuentro barreras que no son fáciles de derribar.

El año pasado Edward Snowden, ex funcionario de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), hizo revelaciones acerca de cómo esta agencia perteneciente al gobierno de Estados Unidos, junto a empresas de tecnologías utilizan internet para espiar las conversaciones que tenemos.

Lo que muchos no saben es que este sujeto abandonó su familia, su trabajo, su vida, todo para confirmar lo que muchos ya sospechaban pero no se había dicho oficialmente. Los gobiernos y las empresas, utilizan las herramientas que usamos todos los días para espiarnos con la “justificación” de atrapar a terroristas y organizaciones delictivas.

Generalmente cuando se hablan de estos temas surge un argumento bastante básico y que quiero tratar de desmentir: ¿A quién le importa lo que veo en internet como para preocuparme?

Esta premisa parte de algunos errores que creo que la prensa no ha logrado desmentir. Cuando leemos de estas noticias en los diarios, los periodistas se limitan a informar de estos espionajes como si se tratara de cuestiones que sólo le importa a los ciudadanos estadounidenses o a los rusos, tal como si viviéramos de nuevo en la guerra fría.

Es verdad, vivimos en una nueva guerra fría, con focos calientes como aquél enero de 2012 y la caída de Megaupload, pero existe una diferencia esencial: Esta vez todo el mundo, todos participamos de ella, no sólo dos países. Cuando hablamos de espionaje digital estamos todos involucrados porque las telecomunicaciones pueden ser monitoreadas sin discriminar quiénes están a ambos lados de la línea.

Privacy

“Surveillance quevaal”. Licensed under Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 via Wikimedia Commons –

El proceso se invirtió. Antes se ordenaba espiar a una persona particular y luego se usaba esa información en su contra. Hoy, primero se espía y después se pregunta. La información puede ser guardada por tiempo indefinido para ser usada en contra de uno en cualquier momento. Sin posibilidad de revisar esa información, eliminando cualquier tipo de defensa.

Según este artículo, de Rick Falkvinge,  fundador del Partido Pirata en Suecia, existen 4 argumentos en contra de la típica respuesta de “A mi no me importa que vean lo que hago en internet porque nada es importante”.Voy a resumir los 4 argumentos aunque existen muchos otros igual o más contundentes.

  • “Las reglas pueden cambiar”: Este punto implica que la información que hoy creemos irrelevante, quizás el día de mañana no lo sea, pero una vez que aceptamos la vigilancia no vamos a poder oponernos.
  • “No eres tu quien determina si hay algo que temer”: Quizás no sabemos que estamos infringiendo una norma pero del otro lado habrá alguien que ya tiene información en tu contra que podrá ser utilizada porque ya consentimos que lo hiciera. A este argumento se le suma que no siempre la información obtenida por estos medios es la correcta.
  • “Las reglas deben romperse para que la sociedad progrese”: El status quo nunca ha sido provechoso para la sociedad y si hubiéramos dejado que nos espíen como lo hacen hoy en día quizás no se habrían ganado derechos considerados fundamentales. Por ejemplo, hemos visto como en los países donde han habido revueltas las primeras medidas de los gobiernos incluyen cortar servicios como Twitter o YouTube para evitar la organización de la población.
  • “La privacidad es una necesidad humana fundamental”: El derecho a estar solo o right to be alone es aceptado hoy en día en casi todos los países occidentales. Tener privacidad no implica que vayas a hacer cosas ilegales o negativas para el resto, simplemente es un derecho y en internet esto no se está cumpliendo.

Existen experimentos en los que se muestra que nuestro comportamiento varía si sabemos que estamos siendo vigilados. La auto-censura por miedo a ser vistos o analizados por quien no debería, es quizás un punto a temer.

Pero, ¿Qué podemos hacer para evitar esta constante vigilancia? La encriptación se muestra, hasta ahora, como la única salida viable a nivel de software. Si ciframos nuestras conversaciones a las agencias se les dificulta enormemente la posibilidad de saber qué estamos diciendo.

El gran desafío es lograr que las herramientas de cifrado sean accesibles para todos. Y cuando digo accesibles no me refiero a lo monetario. Muchas soluciones (quizás las más seguras) son de código abierto y gratuitas. No hay que pagar un sólo peso para usarlas. Me refiero a que sean invisibles para el usuario común. El que no entiende nada de computación debe ser capaz de cifrar sus conversaciones y sus datos de manera simple, con un sólo click y sin instalar complicados programas extra.

3 thoughts on “El espionaje informático y nosotros”

  1. @aliciaschiavone says:

    El espionaje informático, nosotros y nuestro derecho a la privacidad.
    http://t.co/JWEnIC4sqr @mjacksonuy http://t.co/Jo7H9sVu0w

  2. @MartellaAgustin says:

    RT @mjacksonuy: Nueva entrada en el Blog: El espionaje informático y nosotros http://t.co/XBaJ4iV6Iq

  3. Pía Biestro (@pipibies) says:

    .@mjacksonuy ” Hoy, primero se espía y después se pregunta”. http://t.co/q6sjFlliqO

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