Los videos y la tutela penal

Hace un par de semanas circuló por Whatsapp el video de una adolescente que en algún lugar del este de nuestro país mantenía relaciones con un muchacho cuando fue vista por un grupo de tres hombres que se acercaron y manosearon su cuerpo a pesar de su constante negativa.A medida que se fue dando a difundir comenzaron en las redes sociales movimientos de ‘escrache’ hacia estos individuos que salían a cara descubierta en el video.

En el día de ayer, domingo 25 de enero, en el Diario El País, se informa que luego de la denuncia de la chica la justicia logró dar con los tres adolescentes, los cuales fueron procesados -uno de ellos con prisión– por los delitos de atentado violento al pudor y exhibición de pornografía.

"Salí de acá", "Pará, en serio, por favor" son algunas de las frases que repitió la chica para no ser atacada de esa manera

“Salí de acá”, “Pará, en serio, por favor” son algunas de las frases que repitió la chica para no ser atacada de esa manera

Lo que más me llamó la atención de la nota del diario es que se critica específicamente la falta de legislación en nuestro país contra los delitos informáticos. Dice expresamente que el caso “desnudó un vacío legal sobre delitos informáticos que obliga a la Justicia a apelar a figuras comunes previstas en el Código Penal para sancionar a los victimarios.”

Ahora bien, dos preguntas se me vienen a la cabeza: ¿Estamos realmente frente a un delito informático? ¿Existe tal vacío legal?

Acerca de la primer pregunta es importante señalar que el delito de atentado violento al pudor se produjo de la manera ‘tradicional’ prevista por el Código Penal. El elemento informático aquí ingresa porque el momento fue capturado con una cámara de celular y luego divulgado por redes sociales. Es decir en una segunda etapa y quizás hacia otras personas, no las mismas que aparecen en el video.

No hay en este caso un acoso cibernético o cyberbullying, como por ejemplo podría haber ocurrido si luego de filmada los delincuentes se hubieran comunicado con ella y amenazado con divulgar el video. El ciberacoso es aquél acoso producido a través de medios informáticos (e-mail, chat, mensajes de texto, etc.). Creo que el artículo periodístico se confunde y por ello cita figuras como el grooming o el sexting que nada tienen que ver con este caso.

Sin dudas que hace falta mayor preparación en abogados, jueces y fiscales acerca de las complejidades que implica el uso de nuevas tecnologías en los delitos. Por ejemplo, en este caso se llegó a dar con la persona que capturó el video, quien no sale en la filmación, por medio de la determinación de la IP del móvil del cual partió el video por primera vez. Estos elementos informáticos, sin duda que complican las tareas de investigación e identificación de infractores pero en nada cambian las acciones que se ven en el video.

Sin embargo, ello no quiere decir que sí o sí debemos legislar nuevos delitos.

Lo curioso es que en este caso, en el cual sí se “logró” dar comienzo al proceso penal en contra de los culpables igualmente se reclama una legislación específica para estos delitos. Digo “logró” entre comillas porque detrás de esta afirmación existe todo un tema que no pretendo abordar aquí: analizar si la norma penal cumple su cometido cuando no se produce el delito (función preventiva) o sólo cuando es aplicada (función represiva).

Los impulsores de un Derecho Penal mínimo estarán de acuerdo en que justamente en este caso no debe reclamarse por más y más normas penales. La inflación del derecho penal debe contenerse y creo que este caso es una buena muestra de ello.

La cuestión de si los delitos informáticos requieren una legislación específica es una gran discusión que cuenta tanto con argumentos a favor como en contra. Existen sí actos que merecen la creación de nuevos tipos penales (Por ejemplo, el delito de daño para datos contenidos en soportes digitales) para poder castigar situaciones que hoy en día se encuentran impunes, pero no es este el caso. Aquí contamos con dos delitos que calzaron a la perfección con las acciones llevadas a cabo.

2 thoughts on “Los videos y la tutela penal”

  1. lucía says:

    Muy bueno!!! Más que incluir nuevos delitos podría legislarse o modificarse artículos para considerar los usos de la tecnología como medio para cometer ciertos delitos y no seguir incluyendo delitos autónomos.
    Los jueces también ante “vacío legal” se aferran a una interpretación del prinicpio de legalidad formal que es absurda, y de ahí quedan impunes ciertas conductas que con una interpretación material del principio de legalidad quedarían perfectamente inlcuidas.

  2. @juan_giorello says:

    Los videos y la tutela penal http://t.co/PDG44iS8vb vía @mjacksonuy

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