Relato de Internet en Cuba

¿Cómo conectarse a Internet en la isla cubana? Una experiencia digna de ser contada.

La semana pasada tuve la oportunidad de visitar por primera vez La Habana, una ciudad única con calles para perderse y música por cualquier rincón. Sin embargo, de las cosas que más llaman la atención es la forma en que los cubanos viven Internet, hoy en 2018.

Los habitantes de La Habana cuentan con acceso a Internet en lugares públicos aproximadamente desde el año 2014, cuando la empresa de telecomunicaciones de Cuba, ETECSA comenzó a instalar puntos de acceso en las plazas de las principales ciudades.

Ocho años después la penetración de Internet en la isla alcanza al 33,6% de los cubanos aunque la experiencia de uso aún dista mucho de lo que estamos acostumbrados en Uruguay y los pasos para acceder a la web parecen trasladarnos a finales de los años noventa.

La llave para conectarse

Tarjeta Nauta de ETECSA

La imagen de la chica haciendo yoga es para aguantar las largas filas en la puerta de ETECSA.

El primer paso para conectarse es adquirir las tarjetas “Nauta” de ETECSA. Las tarjetas tienen un costo de 1 CUC para una hora de navegación. Los CUC son los Pesos Convertibles Cubanos, equivalentes a 1 Euro aproximadamente.

Ilusamente pensamos que en cualquier kiosco o tiendita encontraríamos las famosas tarjetas prepagas. Tras preguntar en varios nos dimos cuenta que no iba a ser tan fácil. Nadie nos informaba dónde podíamos comprarlas.

Luego de varios intentos llegamos a un local de ETECSA, como si se tratara de la oficina de ANTEL hace 25 años.

En la puerta de ETECSA, nos recibió una cola de unas 6 personas entre cubanos y extranjeros queriendo realizar diferentes trámites. Gente que entra y sale. Un guardia informaba quién era el siguiente en ser atendido, mientras afuera los lugares se negocian y la gente espera pacientemente su turno.

Tras una hora afuera del local, sin seguridad de cuál sería nuestro momento, logramos ingresar. Pero de vuelta a esperar, esta vez con aire acondicionado y un banco para sentarse. En la pared una cartel anuncia el despliegue de la red 3G en la isla.

Quince minutos más hasta que nos indican que podemos pasar al mostrador. La mujer que nos atiende pide el pasaporte y pregunta cuántas tarjetas vamos a querer. Al lado mío, el personal de seguridad hace comentarios de José Mujica tras ver mi pasaporte y la funcionaria pregunta de qué color será el pasaporte cubano ya que nunca se había hecho uno.

Existe un máximo de 3 tarjetas por persona por día. Los datos de mi pasaporte son ingresados junto al número de serie de las tarjetas que retiro. Primer paso completado: teníamos las tarjetas.

Conectándose

En plazas y esquinas de La Habana la imagen se repite. Personas con sus laptops, tablets y celulares tratando de enviar un mensaje o hacer videollamadas.

Las tarjetas permiten la conexión desde puntos de acceso WiFi públicos ubicados en las plazas y lugares cerrados como restaurantes y hoteles.

Si caminamos por la calle podemos ver la gente agrupándose tratando de conectarse con sus celulares y computadoras. Ese es el Internet para los cubanos. Escuchando las llamadas de Skype que los demás realizan sentados en el banco de las plazas. Las conexiones en los hogares aún son extremadamente escasas y de alto costo.

Raspamos el código secreto de la tarjeta, con cuidado (en el primer intento se rompió y perdimos el número de la primer tarjeta).

Pantalla de bienvenida de ETECSA

Una vez nos conectamos a la red una pantalla de login nos invita a introducir los códigos que aparecen en nuestra tarjeta y a descargar la nueva constitución cubana que se votará en poco tiempo.

Si todo anda bien, tendremos conexión por una hora a una velocidad de 1 mbps. No esperemos grandes resultados, apenas unos mensajes por WhatsApp y descargar los correos. El mismo test de velocidad en la banda ancha de Uruguay me arrojó resultados 21 veces más rápidos.

Por otra parte, realicé una búsqueda rápida de sitios que uno podría suponer como bloqueados, como redes sociales o medios de prensa extranjeros pero no encontré ningún tipo de filtros.

Y en el hotel?

Me hospedé en el Hotel Trip Habana Libre, uno de los edificios más altos y emblemáticos de la ciudad. Allí Fidel Castro instaló un centro de aprovisionamiento luego de la Revolución de 1959, cuando aún era un hotel de la cadena Hilton.

Si queremos navegar por Internet desde el hotel, sólo podremos hacerlo desde la recepción ya que las habitaciones no cuentan con conexión y con las tarjetas que se venden en el propio hotel. El costo es de 4,50 CUC por hora. Es decir 140 pesos uruguayos por una hora de conexión.

En definitiva, el contraste con nuestra vida de conexión constante mereció ser contada y así entender un poco más cómo se vive Internet en otros países.

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