Uber y el peligro de pensar fuera de la caja

En febrero Uber anunciaba que estaba buscando un General Manager en Montevideo. Hoy, 10 meses después la noticia es oficial. La guerra comenzó.

Montevideo no es la excepción. No vamos a sentirnos especiales por ello. En donde desembarca levanta críticas. Su modelo de negocio: “Una compañía de tecnología” repite sin cesar la comunicadora para el Cono Sur. “No somos una empresa de transporte”.

Es difícil no comprender la preocupación del gremio del taxi. La tecnología disruptiva llegó y amenaza tradiciones y monopolios que se remontan cientos de años. A cualquiera que de un día para el otro le avisan que va a tener competencia tan directa, se le ponen los pelos de punta. Hoy son los taxistas, mañana maestros, carpinteros, jueces o abogados.

Pero para comprenderlo debemos cambiar el foco del debate. Inevitablemente son cuestiones en que surgen argumentos como los intereses de los taxistas y su gremio, o el de los particulares a contar con medios de transporte dignos y con tarifas más baratas.

Pero debemos ver la cuestión más allá de los intereses del momento. La posibilidad que se le plantea a los gobernantes es mucho más grande. Es poder plantear la posición de Uruguay ante las nuevas formas de economía. Prohibir lo nuevo sin conocerlo demuestra una forma de pensar casi aldeana.

La forma en que interactuamos cambió, querer mantener las cosas como siempre, “porque siempre fueron así” es por demás ridículo. Este tipo de cambios surge directamente por los inconvenientes que esa forma de actuar causó. Por regulaciones excesivas, que ayudaron al clientelismo, al beneficio de algunos en contra del interés general.

No quiero con esto defender a Uber, abogados tendrá de sobra. Sino reflexionar con argumentos más grandes que “no tienen seguro” o que “paguen sus impuestos”. Lo que viene a plantear es un cambio profundo en el concepto de propiedad, servicio y disposición. ¿Acaso no puede servir para reducir la contaminación o que haya menos autos en la calle? ¿O para generar flujos de dinero en una economía que prevé su desaceleración? ¿O a usar más tarjetas electrónicas, parte de la tan mentada Inclusión Financiera? Repensemos. A eso nos invita Uber.

Que el debate coincida con los días del Primer Encuentro de Ciudades Inteligentes en la IMM, parece ser un guiño que no podemos dejar pasar.

2 thoughts on “Uber y el peligro de pensar fuera de la caja”

  1. Pía Biestro (@pipibies) says:

    Uber y el peligro de pensar fuera de la caja https://t.co/T2UpavMnra vía @mjacksonuy

  2. Juan GZ (@juan_giorello) says:

    Uber y el peligro de pensar fuera de la caja https://t.co/0DsjzAdqzF vía @mjacksonuy

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