Un nuevo año de clases comienza

La semana que viene comienza un nuevo año de clases en la Facultad de Derecho. ¿Qué hemos aprendido luego de dos años con el Plan de Estudios 2016?

La tercera generación del Plan de Estudios 2016 está por ingresar a Facultad. Cada vez queda menos para que todos los estudiantes de Facultad estén incorporados al nuevo plan y se dejen de dictar los cursos del ‘viejo’ Plan ’89.

Como comentáramos en 2017, este Plan nos toca de cerca ya que incorporó Derecho Informático como materia obligatoria además de otras opcionales vinculadas a la regulación de la tecnología. ¿Qué experiencia nos dejaron estos dos primeros años de clases?

Welcome to the jungle

Probablemente el cambio más significativo ha sido la ubicación de la materia en la curricula. Tanto Derecho Informático como las materias opcionales se encuentran actualmente distribuidas entre el primer y segundo año de la carrera. Esto significa clases de más de 100 personas, en su mayoría millenials que están dando sus primeros pasos en Facultad, medio perdidos y, en general, sin una vocación totalmente definida.

Esa falta de experiencia y convencimiento no es impedimento para captar su interés y en la mayoría de los casos lograr clases muy productivas. El aumento de alumnos redunda en intercambios más ricos, con diferentes backgrounds, historias de vida y experiencias que se contraponen y requieren estar actualizado y tener la cintura necesaria para contemplar diferentes posiciones. 

Obviamente no todos gustan de la materia. Hemos recibido críticas de todo tipo, desde cuestionamientos de por qué esta materia es obligatoria hasta felicitaciones “por ser la materia más interesante de Facultad”. Para gustos los colores.

Nuevos perfiles

Quien crea que los millenials son una generación perdida está muy lejos de entenderlos y comprender cómo acompañarlos. Resultan preocupados por temas como la privacidad y los delitos informáticos, aunque les cuesta acercarse a otros conceptos como el gobierno electrónico o la responsabilidad civil.

Alumnos que rara vez superan los 20 años de edad y que aún no han ingresado al mundo laboral, plantean preguntas actuales y relevantes, debaten entre ellos, se pelean, generan opinión y ponen en duda la dogmática. En un público grande, la diversidad hace florecer nuevas cuestionamientos.

Dan por sentado el funcionamiento de, por ejemplo, las redes sociales y Netflix. Internet está allí, siempre estuvo y les cuesta entender un mundo sin él. Por ello, resulta especialmente interesante desconstruir ese funcionamiento y empiecen a pensar en cada uno de sus componentes y desde allí ver los problemas jurídicos. 

Desafío constante

Enfrentarse a 100 personas curiosas y ansiosas por aprender, o al menos conocer las preguntas del próximo parcial, resulta un desafío constante. Hay que estar preparado para manejar nuevas situaciones y tener un conocimiento lo más acabado posible de las unidades del curso.

Como docente, también implica exposición a críticas y visiones diferentes sobre cómo nos paramos. Cada vez son más comunes los sitios de calificaciones de profesores donde los estudiantes recomiendan o critican las clases, pudiendo determinar qué cursos desbordan y otros en los que sobran lugares.

La abogacía necesita modernizarse y eso requiere abogados que tengan más dudas que certezas, que cuestionen el mundo del papel y hagan un uso efectivo de las tecnologías. La incorporación de este tipo de materias al nuevo plan va en ese sentido. Tenemos una gran oportunidad por delante, sólo queda seguir trabajando.

2 thoughts on “Un nuevo año de clases comienza”

  1. Federico says:

    Muy bueno el blog, hay que apuntar hacia las nuvas tecnologias, TICS ! es lo que se viene Gracias por tu aporte!

    1. Matías says:

      Muchas gracias Federico por tu comentario. Me alegra saber que los lectores valoran el trabajo. Saludos!

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